Normas de la traducción oficial en Colombia

Normas de la traducción oficial en Colombia

Normas de la traducción oficial en Colombia

Como todo documento oficial, una traducción debe considerar ciertos lineamientos existentes dentro de Colombia, así como internacionalmente de forma tal que su validez legal sea garantizada.

Cuando hablamos de una traducción oficial es posible que los lineamientos varíen un poco de país en país pero generalmente todos se rigen bajo conceptos generalizados. En el caso de Colombia, esta no es la excepción y toda traducción oficial en Colombia debe cumplir con las siguientes reglamentaciones:

  • Encabezado: Este garantiza desde el primer momento que el documento en cuestión se trata de una traducción oficial llevada a cabo. Generalmente solo se incluye la leyenda “Traducción Oficial”.
  • Sello del traductor oficial: En dicho sello se debe establecer el nombre completo del traductor, número de resolución expedida por el Ministerio de Justicia, año en que se llevó a cabo dicha resolución, así como, los idiomas en los cuales trabaja el traductor.
  • Firma del traductor: Esta debe ser la firma original del traductor y debe ubicarse en el final del documento o si es un documento demasiado extenso pueden colocarse solo las iniciales.
  • Mención de sellos: Debe establecerse por escrito el contenido de los sellos de legalización que contenga el documento original, mismos que se colocan antes de proceder a la traducción y que hacen posible que el traductor verifique que se trata de un documento original con valor legal. Puede contener distintos sellos, pero siempre debe existir el expedido por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
  • Número de traducción oficial: Conforme realiza su trabajo, el traductor debe llevar un conteo de los documentos traducidos y agregar un folio al número que corresponda el presente documento.

Así mismo, adicional a estas reglamentaciones, está el proceso de legalización u obtención de sellos ya sea en cualquiera de los casos que el documento provenga del extranjero o que sea un documento colombiano y requiera traducirse del español a otro idioma.

En el caso de  un documento extranjero, es posible que se requiera que el documento sea legalizado por el consulado del país del que proviene en Colombia, y algunas veces por el país donde se hará uso de él (en este caso en Bogotá) por la oficina de legalizaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde debe reconocerse y legalizarse la firma del cónsul signatario del documento.

Por otro lado, al tratarse de un documento de origen colombiano, debe apegarse al número de resolución 2201 fechado en Julio 22 de 1997 y al Código de Procedimiento Civil donde se establece que todo documento debe ser legalizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores antes de proceder a traducirlo.

Una vez traducido el documento, en caso de que el país de destino sea uno que no pertenece al firmado de la Convención de la Haya, mediante La Apostilla de la Haya, el documento traducido debe ser presentado ante el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia para que su firma sea legalizada ante el consulado o embajada en Colombia del país al que corresponde la legalización del documento ya traducido.

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2016-10-30T20:27:04+00:00